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La Refinería de Repsol implantará nuevas medidas de innovación y sostenibilidad en 2020

  • En enero empezará una parada programada a la que se destinarán 64 millones de euros que permitirá incrementar la seguridad, la fiabilidad, la protección ambiental y la competitividad de las instalaciones.
  • Durante esta revisión programada se incluye el desarrollo final de tres proyectos de reducción de emisiones de CO2, de mejora medioambiental y de eficiencia energética.
  • La refinería además en 2020 llevará a cabo la instalación de una nueva unidad de destilación de propileno grado polímero con una inversión de 29 millones de euros.
Nota de Prensa
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Vista parcial de instalaciones de la refinería

La refinería de Repsol en A Coruña aplicará nuevas y ambiciosas medidas de innovación y sostenibilidad en 2020, dentro de la apuesta de futuro de la compañía por la mejora de su competitividad y del medio ambiente, en el marco de su compromiso estratégico de reducción de emisiones y de lucha contra el cambio climático.

En 2020, en el marco de la parada programada que empezará en enero, se llevarán a cabo actuaciones y proyectos por un valor total de 64 millones de euros que estarán orientados a la mejora de la seguridad, la fiabilidad, la protección del medio ambiente y la competitividad de las instalaciones.

De esta forma, Repsol seguirá avanzando en su refinería de A Coruña hacia un futuro de bajas emisiones con inversiones medioambientales y de eficiencia energética, después de haber destinado 69 millones de euros a la parada programada realizada en el segundo trimestre de este año.

Parada 2020

La nueva parada de enero de 2020, a cuya totalidad se destinarán 64 millones de euros, durará hasta finales de marzo. Durante ese período y en distintas fases, seis unidades del área de Conversión de la refinería detendrán su actividad temporalmente para acometer distintas actuaciones de inspección, mantenimiento y mejora, con un coste estimado de 17 millones de euros. Otros 4 millones de euros se invertirán en 25 actuaciones orientadas a la mejora de la seguridad, la fiabilidad, el medio ambiente y la competitividad de las instalaciones.

Además, durante esta parada programada terminará el desarrollo de los tres grandes proyectos de reducción de emisiones de CO2 y de mejora medioambiental y de la eficiencia energética iniciados en 2017, que cuentan con un presupuesto de 43 millones de euros.

Estas actuaciones tienen como protagonista la unidad de FCC (Craqueo Catalítico Fluido), que sirve para transformar gasoil y otros componentes procedentes de la destilación atmosférica en productos más ligeros y de mayor calidad para la elaboración final de combustibles. Con las actuaciones previstas se reducirán las emisiones a la atmósfera y se conseguirá una mejora de la eficiencia energética con la introducción de nuevos equipos y la modificación de los existentes, así como la incorporación de mejoras tecnológicas en la planta. Todo ello permitirá un ahorro de combustible y una reducción de las emisiones de CO2 de más de 18.000 toneladas anuales.

Sostenibilidad e innovación

Repsol está firmemente comprometida con el Acuerdo de París y la aspiración de limitar a un máximo de 2 grados centígrados el incremento de la temperatura media global del planeta respecto a los niveles preindustriales.

En este sentido, la refinería de A Coruña ha conseguido reducir un 30% sus emisiones de CO2 en el periodo 2005-2018. Durante la parada programada del área de Conversión llevada a cabo la pasada primavera se realizaron inversiones en eficiencia energética que han supuesto una disminución de más de 15.000 toneladas al año de CO2.

En el marco de esta decidida apuesta por la innovación del complejo coruñés, a principios de 2020 cesará la actividad de la unidad de calcinación por motivos de obsolescencia tecnológica. Esta planta servía para tratar térmicamente el coque verde bajo en azufre, eliminando los hidrocarburos ligeros y la humedad. El cese de esta unidad, que ya se ha comunicado internamente, no supondrá una pérdida de empleo para los trabajadores de la planta.

Estas iniciativas de 2020 culminarán con la finalización de las obras de construcción de una nueva unidad de destilación de propileno grado polímero. El proyecto, al que se han destinado 29 millones de euros, tiene prevista su puesta en marcha a finales del próximo año. El objetivo de esta nueva unidad es aumentar la producción anual de propileno en 21.000 toneladas y revalorizarlo con un aumento de calidad en pureza. En total, la producción anual estimada será de 81.000 toneladas de propileno grado polímero, que sirve como base para la fabricación de una gran variedad de productos habituales en la vida cotidiana, como embalajes, textiles, papelería y envases, entre otros.