Saltar al contenido

Repsol apuesta por la eficiencia energética para reducir el CO2 en la refinería coruñesa

  • El complejo industrial inicia una parada programada en cuatro unidades para llevar a cabo trabajos de mejora de la eficiencia energética y de mantenimiento.
  • Repsol destina a estas operaciones 20 millones de euros, de los que 9 millones se emplean en nuevas inversiones y 11 millones en mantenimiento de las unidades.
  • El proyecto más destacado es la mejora de la eficiencia energética de la planta de Crudo 1, que se traducirá en una reducción de 7.600 toneladas de CO2 al año.
  • Los trabajos que se realizarán en el área de combustibles son un ejemplo del compromiso de Repsol con la competitividad y el futuro de su refinería, que en los dos últimos años suma una inversión de más de 130 millones de euros.
Nota de Prensa
PDF Descargar documento
Vista de las instalaciones de la refinería de A Coruña

La refinería de Repsol en A Coruña inicia una parada programada para llevar a cabo actuaciones de mejora de la eficiencia energética y trabajos de mantenimiento en cuatro unidades de su área de com- bustibles. La parada se llevará a cabo de forma escalonada, teniendo una duración aproximada de siete semanas.

Las unidades protagonistas serán Crudo 1 (planta donde el crudo se fracciona, por destilación, en distintos productos); HDS 2 (desulfuradora para gasóleos comerciales); Aminas 3 (recupera el azufre retirado en la desulfuradora) y PRA 3 (Planta de Recuperación de Azufre, donde se convierte en un producto comercial). El resto de las unidades de la refinería funcionarán con normalidad.

La finalidad de esta parada programada es mejorar la eficiencia energética y, como consecuencia, la reducción de las emisiones de CO2 de los procesos de la refinería coruñesa, que se encuentra en plena transformación para convertirse en un centro industrial con instalaciones cero emisiones netas para 2050.

Para cumplir este objetivo, Repsol destina a esta parada 20 millones de euros, de los cuales 9 millones se emplearán en 25 nuevas inversiones y 11 millones, en mantenimiento de las unidades.

Dos nuevos intercambiadores

El proyecto más relevante de la parada es el de mejora de la eficiencia energética de la planta de Crudo 1, que se traducirá en una reducción de 7.600 toneladas de CO2 al año de una de las principales unidades de la refinería. Para ello, se realizarán cambios en su configuración que consisten en instalar dos nuevos intercambiadores de calor con tecnología de placas. Además, se llevarán a cabo mejoras en el circuito de diésel y en la torre de destilación.

Este proyecto está presupuestado en más de 3,3 millones de euros, se encuentra enmarcado dentro del Plan Repsol 2021-2025 para la reducción de emisiones, y será cofinanciado por los Fondos Europeos de Desarrollo Regional FEDER.

En el resto de unidades se realizarán las inspecciones y reparaciones de cerca de 900 tuberías, así como la ejecución de trabajos de mantenimiento, que no pueden llevarse a cabo con las unidades en servicio como son los cambios de precalentadores y catalizadores, reentubados o reparaciones de cámaras y calderas.

Características de la parada

La denominación de parada programada se refiere al hecho de que los distintos trabajos de mantenimiento e inversiones no se pueden llevar a cabo con las unidades en servicio, razón por la que es necesario detenerlas para poder acometer las labores. Las paradas programadas implican una planificación exhaustiva, incluso con un año de antelación.

En esta parada, además del personal propio de Repsol, se estima que intervendrán 500 personas de media diaria, con puntas de trabajo de hasta 650 profesionales. Para llevar a cabo el importante número de trabajos, participarán 23 empresas auxiliares, en su mayor parte de ámbito local, lo que refuerza el compromiso de la refinería como motor económico.

Además, el objetivo prioritario de Repsol es que todos los trabajadores realicen las actuaciones con la máxima seguridad. Por esta razón, todas las personas que participan en la parada tienen obligatoriamente que poseer unos requisitos de formación en seguridad, que además se refuerzan con formación específica. También se ha creado una coordinación de seguridad formada por personal propio, técnicos y personal de prevención de empresas de servicios, que funcionará las 24 horas.

Por último, cabe destacar que una parada conlleva distintas etapas: proceso de parada de la unidad, que dura varios días; ejecución de trabajos con revisión programada y, por último, puesta en marcha nuevamente de las unidades.

Tanto en la fase de parada de las unidades como en la fase final de puesta en marcha, los procedimientos operativos pueden requerir el envío controlado y puntual a las antorchas de excedentes de elementos gaseosos propios del proceso para su combustión. Por esta razón, en determinados momentos las antorchas podrán tener unas dimensiones mayores de las habituales, una circunstancia normal en estas fases del proceso, que se realizan de forma totalmente controlada y segura.

Apuesta por el futuro del complejo industrial

La parada programada en el área de combustibles es un ejemplo del compromiso de Repsol con el futuro de la refinería, abordando de manera segura y eficaz nuevos retos, aprendizajes y oportunidades que la van a permitir avanzar en la transformación energética y seguir siendo referente industrial y motor económico de nuestro entorno.

La refinería coruñesa ha invertido en los dos últimos años más de 130 millones de euros en mejoras en las instalaciones e iniciativas para la innovación. Estas inversiones contemplan la parada del pasado año, con un presupuesto de 64 millones de euros para el desarrollo de tres grandes proyectos de reducción de emisiones de CO2 y de mejora medioambiental y de la eficiencia energética. También incluyen la nueva unidad de obtención de propileno grado polímero, con valor de 29 millones de euros, y que se traduce en una producción anual estimada de 81.000 toneladas.

Por otro lado, Repsol sigue en su proceso de traslado de los tráficos de crudo al Puerto Exterior de Langosteira, que concluirá en agosto de 2022. Se trata de una de las principales inversiones comprometidas en la actualidad por una empresa industrial en Galicia, con un valor de 126 millones de euros.

Además, la refinería de Repsol participará en A Coruña Green Port, una iniciativa impulsada por la Autoridad Portuaria y que ya ha sido presentada al Gobierno de España para optar a los fondos Next Generation de la Unión Europea. Para la compañía “suponen una oportunidad para poner en marcha proyectos pioneros y acelerar el desarrollo de tecnologías clave en la descarbonización de la economía y el impulso de la digitalización”.

En este contexto, el proyecto de transformación industrial de la refinería coruñesa gira en torno al incremento de la producción de biocombustibles y otros productos de menor huella de carbono para los que son necesarias modificaciones en unidades e implementación de nuevas tecnologías que permitirán reducir las emisiones de CO2.